Tener hijos durante la residencia.

Me pidió una lectora del blog que hablara sobre tener hijos durante la residencia y allá voy: porque he hecho dos residencias, una SIN y otra CON hijos. Así que creo haberme hecho a la idea de los pros y los contras.

Mi primera formación MIR, de cuatro años de duración, fue Geriatría. Y ahora es cuando el lector piensa: “los dos extremos”. Digo esto porque SIEMPRE que alguien se entera de que soy geriatra-pediatra (y no sé si habrá alguno más all over the world), me hace alguna observación que incluye la palabra “extremos”. 🙂

No estaba yo muy convencida de mi elección, pero la necesidad de volar del nido ovetense para irme a convivir con mi recién novio (a la sazón Ironman) a la capital de España me hizo empezar una especialidad que probablemente con un mejor número en el MIR no habría escogido. Pero para ser justa, el hecho de aterrizar en un servicio de Geriatría magnífico hizo que me metiera en harina y me entregara a la causa al 100%. En ese momento ni de lejos nos planteábamos tener hijos enseguida. Parecía que era impensable ser madre antes de los treintaipico, y además, nadie tenía hijos durante la residencia. Y estrenábamos vida adulta, que también estaba muy bien: primer sueldo, primera casa, autonomía, libertad, viajes, restaurantes, salsa-mambo-cha cha chá. Pero en el último año de MIR (y menos mal que hice caso a mi instinto), nos lanzamos. Con tan buena puntería que Trotandovoy nació un 1 de agosto, 3 días después de que yo fuera oficialmente geriatra, y habiendo perspectivas de que me contrataran en noviembre de ese año para reforzar la planta en invierno. La “baja” maternal fue un sinvivir. Desde el 1 de octubre (2 meses la criaturita) estaba pendiente a cada minuto de que me llamaran para incorporarme. Finalmente, contrataron a otra persona. Y con mi enorme decepción (y enfado), aderezados con una maternidad que me hizo escucharme más a mí misma, aproveché mi primer contrato -de guardias- para apuntarme a una academia MIR con vistas a repetir el examen para hacer la especialidad que siempre había sido mi vocación: la Pediatría. Y en ésas estaba cuando me percaté de que tras nacer mi primogénita había tenido una regla… y no más. Con 5 meses mi bebé, estaba embarazada de Miss Berrinche, alias el bebé milagro. 🙂 Decidí “apostar por mí” (me pongo peliculera), y seguí con el contrato de guardias y estudiando cuando podía el nuevo examen MIR. Y, concretando… la Petite nació en octubre, dos meses antes del examen, y teniendo Trotandovoy 14 meses -y llevando desde los 13 en la guardería-. Esta es la temporada que llamo la Edad Oscura. Fue durísimo: “tercera vuelta” de preparación del MIR, una niña de 14-15 meses recién escolarizada con la espiral de violencia de la guarde y una neonata (y el puerperio no es para tomárselo a coña). Pero salimos adelante y me examiné con buen resultado, cuando tenían 17 y 3 meses las nenas, respectivamente. Meses después comencé por fin la residencia de Pediatría, teniendo 21 meses la mayor y 7 la menor. Y la experiencia fue MUY buena.

Los pros y contras de la residencia con y sin hijos,… en otro post. 🙂

 

7 comentarios en “Tener hijos durante la residencia.

  1. Nieves Garcia Estecha dijo:

    Guaaaauuuu…. sinceramente creo que eres una valiente… no estudio medicina pero mi cuñada acabó la residencia hace dos años escasos y siempre, absolutamente siempre estaba a tope… y sigue a tope…
    En mi caso no soy médico pero sí educadora infantil y con mi barrigota de 8 meses y pico ahí seguía al pie del cañon dando clase a mis 18 enanitos… el dia antes de Nochevieja el pequeño felino decidio salir al mundo y mama entró en una espiral que después me enteré que había un Sindrome de Hellp.
    Con todo y con eso creo que la maternidad debe darse cuando los futuros papás así lo deciden y no cuando nuestra “profesionalidad”(y no nuestra profesión) nos lo permite.
    Me encantan tus “aventuras” y tu manera de contarlas !!
    Nieves : )

  2. Ale dijo:

    Hola!!!!bueno bueno papelon el que tenemos en la vida…jajajja
    Soy una recien graduada de medicina con dos pepones en mi vida (4 años y 10 meses). Me estoy preparando para el MIR y tengo una duda: cuando eran para ti las mejores horas para dedicarte a tope al MIR? Es que a mi personalmente me ocurre que hay momentos de desquiciamiento máximo, porque una intenta estudiar, pero no es el momento porque alguno de los pepones necesita atencion personalizada…jajaj
    Supongo que como pones contabas con merypopins xa ayudarte pero bueno, alguna recomendación sobre elejor momento del dia xa abstraerse?
    Gracias de antemano!

    • unfonendoenvillamocos dijo:

      Ale: te seré sincera. Lo pasé FATAL 😉 pero ahora en serio… Lo que hice fue tomármelo como una trabajo de media jornada. Así que por la mañana me encerraba 5 horas seguidas (una niña con Meripopins y la otra y con dolor de mi corazón a la guardería). Y luego ya cerraba el quiosco! Jajaja. También aprendí a llevarme los manuales de la academia a cualquier lado. Que tenía que ir al pediatra? Aprovechaba en la sala de espera… Y en el metro… Así todo. Pero lo más importante para mí fue que yo partía de otra especialidad muy amplia, la geriatría, que me facilitó mucho el estudio. Animo porque ya has conseguido muchiiisimo!!!! Mare mía, acabada la carrera con dos enanos!! Enhorabuena por eso, desde luego!!! Muchas gracias por comentar y suerte!!!

      • Ale dijo:

        Algo así me temía que fuera tu respuesta…pero muchas gracias de verdad! Has puesto algo de claridad en mi día a día, te lo agradezco
        Un abrazo muy fuerte

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