Felicidades, hija mayor.

Siguiendo con el espíritu ecléctico de este blog, cambio completamente de tema y dedico el post de hoy a mi recientemente cumpleañera hija mayor, alias Trotandovoy (trotandovengo… mmmmmmlalalalá me entretengo). Es justo que lo haga: hace 10 meses, en la época neonatal de esta bitácora, hice lo mismo por el octavo cumple de Miss Berrinche.

Así que, Miss Trotona, ahí van DIEZ cosas muy tuyas como los DIEZ añazos que cumples:

1.- Eres el optimismo personificado. El ver siempre el lado divertido de las cosas. El no prestar más que la atención justa a lo negativo, y enseguida encontrar el lado bueno. 🙂 A lo mejor (¿quién sabe?) esto tiene que ver con tu fecha de nacimiento, el 1 de agosto, día en el que -como bien apuntó tu AbuSegoviano- media España se coge vacaciones. Ojalá sigas siendo así siempre, pero que eso no te haga conformarte con poco…

2.- Lo difícil lo haces fácil. Hablo de retos propios de tu edad, aunque alguna vez me has dejado boquiabierta encontrando soluciones “felices” a imprevistos cotidianos. Yo creo que tu primera demostración de esta virtud fue el mismo día en que naciste: pesando tú 3,500 y siendo yo primeriza, nadie vaticinaba que a las dos y media de la tarde estarías en mis brazos habiéndome puesto de parto a la una del mediodía. 🙂

3.- Tienes unos ojos enooooormes. Pues sí, y además para mi sorpresa no tienes miopía (aún), yo que daba por hecho que mi descendencia llevaría gafas desde la más tierna infancia. Y eres alta y delgada, no exactamente como tu madre, morená-saladá: yo no era tan flacucha. Normal: trotando como estás todo el día por esos mundos, tu gasto energético debe de ser bastante alto. 🙂

4.- Eres tremendamente creativa, y ya nos pasa desapercibido -por habitual- el puzzle que te inventas con dos servilletas a trocitos haciendo tiempo en una cafetería, el “soneto” o la adivinanza que te sacas de la manga en la cola del supermercado o el tirachinas que te construyes con una goma y dos ramitas en la puerta del conservatorio. Y siempre tirándome de la manga: “mamá, mamá, mira lo que hecho”. Y lo siento si no siempre te presto atención suficiente. Tiene mucho mérito lo que haces, o al menos lo tiene para mí, que no he sido bendecida con semejante virtud.

5.- Se te dan bien las matemáticas, el cálculo y la lógica. En cambio, metes unas patadas a la ortografía que dejan temblando el cuaderno… 

6.- Tu manera normal de desplazarte no es caminar: es trotar. Pensaba que sería así sólo mientras fueras pequeña, pero no: a día de hoy, básicamente, correteas. Y saltas. Y te subes a las alturas que encuentras. En definitiva, no paras quieta -al menos, comparado con tus plácidos padres y hermana-. Siempre me deja alucinada cómo tras despertarte, cosa que te cuesta mucho, te bajas de la cama medio dormida pero aún así te diriges a la cocina trotando. En probable relación con esto, se te dan bien los deportes; sobre todo los que implican equilibrio. Patines en línea, skate, patinete, zapatos con ruedas, bici… todos se te dan bien.

¿Para qué son las cerraduras medievales si no es para fisgar a través de ellas?

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7.- Te abstraes con facilidad. Lo de prestar atención durante una hora seguida no va contigo… y no he utilizado la palabra “distraes” sino “abstraes” con total conocimiento de causa. Porque tú misma me has confesado que, cuando la clase te aburre -y no es siempre así, en Coro no te aburres nunca- necesitas dejar de escuchar a tu profe y empezar a imaginarte “muchas cosas guays”. Menudos viajes te debes de pegar en algunas clases. 🙂 Y, no sé si tendrá algo que ver o no: pero necesitas dormir mucho. Quiero decir MUCHO. Dos horas más, de media, que tu hermana pequeña. 🙂

8.- Eres bastante inocente para tu edad. Y que siga siendo así; no te me “resabies” pronto, por favor. Aunque muchas de las niñas de tu edad te superen ampliamente en picardía. 🙂

9.- Tienes buen oído melódico; y cantas bien. Son los genes del AbuAstur. Además pienso (aunque no soy yo la más indicada para decir esto) que tienes aptitud suficiente como para seguir progresando con tu chelo: espero que el próximo curso los horarios nos lo permitan. Y si no, no te preocupes: a tu ritmo… 🙂

10.- Eres contenida en tus emociones. Te tiene que hacer mucha gracia algo para que te rías a carcajadas, y te tiene que dar mucha pena lo que sea para que llores. Y no te enfadas en serio casi nunca. 🙂 

Y cumples 10, y entras oficialmente en la adolescencia… Felicidades, bombón. Mamá.

[Miss Trotona, leyendo esto en el futuro… “Mamá: ¿Qué es ecléctico?” 🙂 ]

 

 

4 comentarios en “Felicidades, hija mayor.

  1. Silvia dijo:

    Felicidades a Trotandovoy. Una descripción totalmente fiel. Desde la primera vez que la vi con esos sus dos ojacacarracos pensé que era muy muy expresiva, pese a no mover el resto de las partes de la cara. Añado que pocas niñas he visto yo quedarse mirando al vacío asimilando datos con tanta facilidad, y desde que era un bebé. En nuestra casa ya sabes que es un ídolo EN TODA REGLA. Muchísimas felicidades!!!

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