No nací para influencer.

Hola a todos, después de dos meses.

Menuda paciencia tenéis conmigo: es así, hay que reconocerlo. Como bloguera, dejo mucho que desear (según las cánones): no me ajusto a un tema concreto, no tengo regularidad en escribir, no tuiteo frecuentemente, etc. Y, así y todo, ahí estáis, entrando en mi blog día tras día -que lo veo yo en las estadísticas- y diciéndome por Facebook o Instagram que me echáis de menos. También preguntándome si me ha pasado algo… 🙂

Lo dicho, sois lo más salao que hay. 🙂 Os cuento lo que me pasa. O mejor, os lo confieso:

Por un lado, no nací para influencer.

Qué se le va hacer. Yo nunca he sido de las que marcan tendencia: es así. De niña simplemente imitaba, y además, llegaba tarde por lo general a las “tendencias” (cuando me decidí a pedirle a mi madre los cordoncitos color pastel de Don Algodón, ya ni los vendían, y lo mismo me pasó con los chinitos de la suerte). Ni siquiera en la adolescencia tuve arrebatos estéticos molones: llegué al grunge de puntillas, y básicamente en forma de una chaqueta de lana gorda llena de bolas con la que, eso sí, hice la selectividad en pleno mes de junio. Es que por no llevar, ¡no llevé ni fotos de Patrick Swayze en la carpeta!  🙂 Aunque sí era, soy y seré un poco friki en muchos aspectos, pero sin pretensiones de convencer a nadie. Si mi blog pretendiese llegar a muchas personas, estaría posteando mucho más frecuentemente.

Soy muy perfeccionista, no me va el “aquí te pillo, aquí te mato”.

Y oiga, entiéndase como se quiera. 🙂 Pero no, no puedo improvisar un post esperando al bus 67 en la parada o comiendo un sándwich en el Rodilla. Necesito estar sentada en mi casa, preferentemente sin montaña de trabajo pendiente acumulado, sin demasiados fuegos urgentes que apagar… y sin demasiadas tentaciones en forma de libro/Netflix poniéndome ojitos. 🙂

Así que al final, mientras unos se arrancan por bulerías, yo me arranco por posts (cuando se alinean los astros).

Como ahora pispo, por ejemplo (qué grandes Martes y Trece: me darían para varios posts). Que ya tenía yo ganas de escribir, ea. Ideas no me faltan (nueva vacuna de meningitis, Nimenrix; el clarísimo mensaje machista de los catálogos de la vuelta al cole; mis vivencias en relación a mi hija adolescente ya metida en las TIC)…, pero tiempo, ahora mismo, un poco sí que me falta. Los que me seguís en Instagram sabéis en qué cosas he andado metida últimamente :-).

Gracias a todos por seguir ahí.

Yo también sigo por aquí, y como diría la vecina rubia, con el flequillo abierto en la foto. 🙂

2 comentarios en “No nací para influencer.

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