Los blogs que me marcaron.

Un bloguero no nace: se hace. 🙂

Digo esto porque a mí me ha gustado escribir desde siempre, pero antes de inaugurar Un fonendo en Villamocos leí muchos, muchísimos blogs. Los cuales, como no podía ser de otra manera, han influido bastante en mi visión del mundo 2.0.

Descubrí la blogosfera en el año 2006, cuando decidí repetir el MIR para alcanzar mi anhelado deseo de ser pediatra. Miss Trotona era una lactante de 15 meses y Miss Berrinche, una neonata: es decir, durante la Edad Oscura. En aquéllos días de ardua crianza y estudio de la oposición (quién me mandaría a mí) 🙂 , mis únicos momentos de solaz eran dos: salir a comprar el pan al Caprabo -yo SOLA-, y recompensarme a mí misma leyendo los blogs que me gustaban -una vez cumplido el temario diario del MIR-. Inicialmente, eran pocas las bitácoras que seguía, y de lo más variopintas. Entre los primerísimos, estuvieron Balazos y Al socaire.

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trompazos.blogspot.com.es

Ya en mitad de mi residencia, descubrí dos blogs que me marcaron: El Blog de la Dra. Jomeini y Diario de una mamá pediatra. Con la primera me sentí totalmente identificada en cuanto a repetidora de MIR, madre de dos, gustos y aficiones; la segunda era mamá y pediatra, y esto último me estaba empezando a calar mucho. 🙂 Curioseando el blogroll de ambas, me asomé a la blogosfera femenina, cuyas veteranas pasaron a formar parte de mi barra de favoritos. Entre ellas, destaco a Baballa, Cosas que (me) pasan, Una mamá española en Alemania y Cómo no ser una drama mamá. Y cómo no, Isasaweis (una paisana, y de mi edad).

Durante estos años he seguido buscando blogs relacionados con mi especialidad. Entre ellos, sobresalen Evidencias en pediatría, El médico de mi hijoMi reino por un caballo (blog éste que me encanta porque aúna Pediatría e Historia: qué pena que no publique más frecuentemente 😉 ). Claro está que me asomé también a la blogosfera médica y científica en general, y en un momento dado me pareció que aquello se me iba de las manos: los blogs brotaban como níscalos en un pinar. No me daba la vida para seguirlos todos. Pero me enganché, así y todo, a El supositorio, Scientia, Ciencia sin seso… y Médico a cuadros. Entre otros. 🙂

Después, me hice bloguera (o lo intento) y empecé a ver este mundo con otros ojos… 🙂 Los últimos en llegar a mi lista de favoritos a lo largo de mi año blogger han sido Boticaria García, Lucía, mi pediatra (¡también paisana!), Pepepedia, Pediatra de Urgencias, Mi mamá ya no es pediatraFutura doctora… Dra. Nova y Cómo entender a tu endocrino. Y los que llegarán… 🙂 por supuesto, no leo sólo blogs de Medicina: también de viajes, de literatura, de cocina, de crianza, de moda… Casi todo vale para una blogadicta como yo! 🙂

[Hola, soy Sara. Soy blogadicta].

¿Y por qué me gusta leer blogs?

Bueno, para empezar, reconozco que no suelo dar segundas oportunidades a un blog. O me gusta a la primera o no lo vuelvo a abrir… y eso quiere decir que finalmente sólo leo los que me gustan, que parece una perogrullada, pero no lo es. Por otro lado, es algo que puedo hacer en el móvil, en cualquier momento; es un hobby muy cómodo. 🙂 También leo blogs porque aprendo, y mucho. Además, los blogs descubren información muy interesante. Hablo de marcas, restaurantes, libros, incluso hoteles. A menudo, la mejor información que he encontrado. Y desde luego, otra razón para mí de peso es que seguir la blogosfera médico-pediátrica me ayuda a mantenerme al día en mi especialidad de una forma amena y divertida. Todo esto son pros de leer blogs; otro día escribíré acerca de los pros de escribir un blog. 🙂

Por todo lo dicho, gracias a todos mis blogueros de cabecera arriba mencionados: ojalá sigáis escribiendo más y mejor. Sé que es un esfuerzo,… pero que sepáis que vuestros lectores lo agradecemos. 🙂